Puede que muchos no sepáis de lo que estamos hablando. Y puede que muchos de vosotros, diríamos que más de los que podéis imaginaros, seguramente los habréis visto en infinidad de ocasiones, pero no habríais sabido identificarlos hasta ahora. Su nombre, jardines verticales de musgo en interior, para ser del todo honestos, hasta hace bien poco, no era del todo común.

Ahora bien, si por algo se caracterizan en la actualidad estos jardines verticales de musgo en interior es porque cada día dan más que hablar. Sus increíbles ventajas como elementos decorativos de múltiples espacios los hacen verdaderamente interesantes para gran infinidad de espacios.

Una de las mayores virtudes de este tipo de jardines verticales de musgo en interior es que no lleva mantenimiento. No se precisa una cantidad de agua mínima ni tampoco se exige un fondo de luz que le permita conservarse en condiciones óptimas.

Además de ello y pese a no llevar mantenimiento, los jardines verticales de musgo en interior no perderán su apariencia vegetal. Lejos de eso, más bien conservan su estética a la perfección.

¿Cómo se consigue que los jardines verticales de musgo interior no lleven mantenimiento?

Eso sí, para que esto pueda cumplirse, es decir, para que puedan conservarse sin mantenerse, las plantas que conforman los jardines verticales de musgo interior pasan por un ingenioso proceso.

A este proceso se le llama estabilización y consiste en sustituir la sabia de cada planta por una serie de sustancias dotadas de glicerina.

No hay que olvidar que las plantas con las que se elaboran los jardines verticales de musgo en interior son plantas naturales, plantas que se someten al proceso de estabilización y con el que se consigue crear un producto de altísima calidad, larga durabilidad y sin necesidad de mantenimiento.

Y tú, ahora que conoces los jardines verticales de musgo en interior, ¿te animas con uno?